Casco Viejo: inversión en alquileres turísticos entre incentivos y regulación
El barrio patrimonial mantiene rentabilidades atractivas, aunque los inversionistas deben atender normas de conservación y de uso del suelo.
El Casco Viejo, declarado Patrimonio de la Humanidad, combina arquitectura colonial, restaurantes, rooftops y una oferta de ocio única en el país. Esa mezcla sostiene tarifas de alquiler de corta estancia por encima de la media de la ciudad.
Los inversionistas deben considerar las restricciones de intervención sobre inmuebles patrimoniales y los permisos necesarios para reformar fachadas y estructuras.
La rentabilidad bruta puede superar el 6 % anual en inmuebles bien gestionados, aunque los costos de rehabilitación y mantenimiento son más altos que en edificaciones modernas.
Antes de comprar, solicita asesoría legal local y revisa la situación de licencias turísticas y de ocupación.